“Aprenentatge significatiu” no és el mateix que “coneixement utilitarista” o per què cal llegir el Quixot a l’escola

El pasado 27 de julio, aparecía en El País, una provocadora entrevista al empresario Roger Schank sobre su “revolución” educativa. Esta entrevista me llevó a una serie de reflexiones sobre el cambio educativo, que compartí en Twitter y que reproduzco a continuación.

En primer lugar, afirmaciones del tipo “mi interés es destruir el sistema educativo” me generan rechazo porque me parece que tienen más de marketing que de interès real. Pero más allá de la anécdota, el modelo educativo que dibuja Roger Schank me parece una distopía.

Schank reduce el conocimiento exclusivamente a su dimensión aplicada y utilitarista tacha a las humanidades de “cosa de·intelectuales”. Es cierto que para ser profesionales i ciudadanos felices, se requieren conocimientos teórico-prácticos, pero también hace falta criterio para aplicarlos.

Este criterio no puede ser exclusivamente técnico. Cualquier acción requiere referentes éticos y estéticos, se debe emmarcar en un lugar geográfico y en un momento histórico i se debe conectar con la propia interioridad. Y aquí es donde juegan un papel central las humanidades.

Tot i no estar de moda, leer el Quijote (o la Divina Commedia, que es lo que leíamos en la escuela italiana), investigar las causas del nazismo o preguntarse si existe una realidad objetiva son lo que puede convertir piezas de un engranaje en seres humanos integrales.

Sí que estoy de acuerdo con Schank en que determinados contenidos, como por ejemplo los de álgebra, tienen un peso excesivo en los currículums educativos. También es posible que comparta una parte de su punto de partida: la crítica a una enseñanza magistral, compartimentat i descontextualitzat. Pero no creo que esta crítica implique abandonar conocimientos de tanto valor. El reto es precisamente el contrario: conectar estos conocimientos con la vida real y con el mundo interior del alumnado.

Es decir, cuando hablamos de cambio educativo, creo que se mezclan, al menos, dos debates. Uno entre enseñanza academicista y aprendizaje significativo y otro entre una visión utilitarista y una visión integral del conocimiento. A menudo, se mezclan interesadamente.

Respecto al papel de las humanidades, recomiendo el libro “La utilidad de lo inútil” de Nuccio Ordine.

1 Comentarios

  1. Boris

    En efecto, comparteixo el teu raonament.

    Una cosa són les finalitats educatives i l’altra les formés d’ensenyar i aprendre. La primera està relacionada amb el propòsit de l’educació, els nostres valors i el model implícit de persona i de vida plena que hi ha al darrera. Una educació enfocada a trobar un lloc de treball o a superar una selecció acadèmica és, una educació amb un propòsit fallit al meu entendre.

    En cambio, partir de l’activitat de l’alumne, posar èmfasi en la personalització, l’avaluació formativa, el compromís emocional o el respecte a les diferents formes d’aprenentatge està relacionat amb les bones maneres d’ensenyar i aprendre. En això últim hi toca força en Roger Schank. En en el propòsit, este aprendizaje, manifesta uns valors i una concepció de la vida plena molt criticable
    .
    Separem els debats, en efecte: un és polític i ètic i l’altre és pedagògic i didàctic.

    Que tinguis un bon curs, Sandro! :)

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